viernes, 17 de junio de 2016

Estudio sugiere que Grupos en Círculo de Tambores son mejores que el Prozac

Un Nuevo estudio publicado en PLoS valida científicamente lo que muchos participantes del círculo de tambores han experimentado en sí mismos: tocar los tambores en grupo produce cambios significantes en el bienestar, incluyendo mejorías en la depresión, ansiedad y resiliencia social.

La Organización Mundial de la Salud ha identificando la depresión como la causa número uno de deshabilitación, a nivel mundial, y las medicaciones siquiátricas han causado severos efectos secundarios, incluyendo la deshabilitación del cuerpo del mecanismo de la auto-sanación.  Las alternativas sin drogas son necesarias ahora más que nunca.

¿Tocar los tambores en grupo podría ser una solución?


El estudio se ha titulado, “Efectos de las Intervenciones de Tocar el Tambor en Grupo sobre Ansiedad, Depresión, Resiliencia Social y Respuesta Inmuno Inflamatoria entre Usuarios de Servicio de Salud Mental”, los investigadores del Reino Unido enrolaron a 30 adultos que ya eran receptores de servicios de salud mental, pero que no estaban recibiendo medicamentos antidepresivos, en un programa de 10 semanas de tocar tambores, versus un grupo de control de 15.

Ambos grupos fueron juntados por edad, sexo, etnia y estatus de empleo. Los participantes bajo control fueron informados que estaban participando en un estudio acerca de la música y la salud mental, pero no tuvieron acceso a las sesiones de tocar tambores.

El grupo en tratamiento recibió semanalmente 90 minutos de sesiones de toca de tambores grupalmente por un periodo de 10 semanas. A cada participante se le dio un tradicional tambor djembe y se sentaban en un círculo. El grupo de control participó en actividades sociales comunitarias (reuniones de institutos de mujeres, clubes de libros).

En resumen, con 6 semanas, el grupo de intervención de tambores experimentó bajas en depresión, aumentó la resiliencia social; en 10 semanas vieron mejores resultados en la depresión junto con significantes mejorías en la ansiedad y el bienestar mental. Estos cambios continuaron manteniéndose en un seguimiento de 3 meses. El grupo de intervención con tambores también vió mejorarías en su perfil inmunológico, de una respuesta pro-inflamatoria a una anti-inflamatoria.
Esta importante investigación nos abre la posibilidad de que el tocar tambores en grupo puede producir cambios positivos a nivel psicoespiritual que, en comparación con tratamientos convencionales como el Prozac, dan soporte a mejorías sin efectos colaterales en parámetros que van más allá de la supresión de síntomas.
Otro descubrimiento importante es que el grupo de tambores bajó el nivel de regulación de la inflamación entre los perfiles inmunológicos de los participantes del estudio.

El Tocar Tambores como una Forma Ancestral de Sanación de la Mente, Cuerpo y Alma
Es fascinante considerar que los insectos tocan tambores y que el lenguaje humano debe haberse originado de estas gesticulaciones primordiales que aparecen casi universalmente entre el reino animal. Es más, las olas de sonido (percusión) pueden llevar importante energía e información biológica con significancia epigenética. La percusión, por lo tanto, puede ser considerada una forma de “medicina informacional”.
El elemento más importante para recordar es que tocar tambores es algo que se debe experimentar directamente para apreciarlo y entenderlo completamente. Aquellos que conocen de esto íntimamente entienden que lo único que se requiere para ser parte de un Drum Circle es un latido cardíaco, así como que el latido de un tambor y que estos ritmos ancestrales dentro de su pecho sean uno.
Fuente: Wakeup-world.com