miércoles, 15 de junio de 2016

EL PODER DEL RITMO Y LA MUSICA EN LA CAPACITACIÓN EMPRESARIAL

Las actividades rítmico-musicales interactivas, círculos de tambores o como han sido ampliamente reconocidos en el mundo anglosajón, los "drum circles", son una potente herramienta para unir personas y ayudarlas a alcanzar su máximo potencial.

Un "Drum Circle" es un grupo de personas sentadas en círculo que tocan tambores u otros instrumentos de percusión en forma conjunta y sincronizada. En el, el aporte y la participación creativa de cada participante es reconocido y validado, reconociendo la importancia de la diversidad y donde por otro lado somos todos iguales.
El drum circle es más que el acto de tocar tambores, es la experiencia compartida de sus participantes.


Un facilitador actúa como un conductor quien -explicando previamente señales no verbales- dirige y sincroniza el ritmo, logrando una emotiva y potente orquesta co-creada por todos los participantes.

Las mismas habilidades y dinámicas que producen un evento musical exitoso, también se usan en el lugar de trabajo. Éstas incluyen cooperación, escuchar activamente, flexibilidad, apreciación de la diversidad, apoyo grupal y comunicación efectiva. Los drum circles son más frecuentemente usados en entrenamientos, programas de liderazgo, trabajo en equipo, mejora de clima y otros eventos corporativos.

Normalmente se trata de alcanzar una experiencia altamente emocional con eventos que motivan y llenan a los participantes de pura energía positiva.

Dentro del grupo de personas, surgen diferentes reacciones, muchas veces cargadas de emociones fuertes, las cuales se van reafirmando y permaneciendo en el tiempo a través del contacto visual del facilitador, sonrisas, y más lenguaje corporal.

Esta técnica crea transformaciones positivas en las personas, quienes se sienten en un ambiente  confortable, inclusivo y acogedor. La naturaleza primordial del ritmo entrega una oportunidad real para reconstruir la conexión con nuestra propia naturaleza y belleza, puesto que las vibraciones que emanan del tambor, disipan temores e inhibiciones en minutos.Durante estas sesiones, se puede observer un proceso único, que fortalece las relaciones de los participantes en un breve periodo de tiempo y genera unidad a partir de los asombrosos logros alcanzados por el equipo.


Algunos de los beneficios más claros y contundentes de estas actividades son, por un lado el componente emocional que nos permite asimilar de mejor manera lo aprendido, por el otro que nos coloca en el aquí y ahora. Los diálogos internos cesan; hemos puesto nuestro ego inmerso en el momento presente sin darnos cuenta, percibimos las vibraciones puras de la otra gente. Nuestra mente consciente se abre para aceptar la naturaleza única de las otras personas del grupo y nuestras reacciones son una señal de aceptación de la realidad actual. Desaparecen las dudas y los temores, dado que nadie está probándonos, apuntándonos o condenándonos.

Estamos participando en un proceso creativo, usando nuestras voces únicas internas, las cuales crean una película de sonido inimitable.


Fuente: Libera Institute.